Presencia inolvidable

Fidel en playitaHistórica presencia el 11 de abril de 1995 en la Playita de Cajobabo, en el centenario del desembarco de Martí y Máximo Gómez para encabezar la Guerra Necesaria.La provincia recuerda la presencia del Líder Histórico de la Revolución Cubana, quien anduvo por estos lares en más de 25 ocasiones, a partir del 3 de febrero de 1959, cuando desde el hoy Politécnico de Economía Asdrúbal López, se dirigió por primera vez a los moradores de la ciudad del Guaso.

De acuerdo con investigaciones de la Doctora en Ciencias Históricas, Noralis Palomo Díaz, Fidel, como cariñosamente lo llamó siempre su pueblo, cumplió versátiles agendas de trabajo a su paso por el territorio, que incluyeron desde operaciones militares hasta intercambios con los trabajadores cubanos de la ilegal Base Naval de Estados Unidos en Guantánamo.

También estudiantes y educadores, constructores, campesinos, agricultores, portuarios, trabajadores de la Salud, combatientes y pobladores del llano y la montaña conocieron en diferentes momentos de la presencia del Jefe de la Revolución por los más diversos rincones de la provincia.

Sus huellas están en las ciudades de Guantánamo y Baracoa; en Maisí; en el Valle de Caujerí, en San Antonio del Sur, donde diseñó el Programa agrícola e hidráulico de ese territorio, llamado a convertirse en el Jardín hortícola de Cuba e importante polo productor de tomate.

En Playitas de Cajobabo, Imías, dialogó con Salustiano Leyva, excepcional testigo del arribo de José Martí por esa zona el 11 de abril de 1895 para incorporarse a la Guerra Necesaria, y en Cajobabo también abrió a la nación el Programa del Médico de la Familia, para llevar la Atención Primaria de Salud a todos los rincones del país.

También pobladores de Bayate, en el municipio El Salvador, recuerdan la presencia del Comandante en Jefe; orgullo que vale para los serranos habitantes de Felicidad y Bernardo de Yateras, y los montañeses de La Caridad de los Indios, en Manuel Tames, núcleo donde aún existen descendientes de los aborígenes.

El desarrollo educacional de Niceto Pérez, sembrado de Escuelas Secundarias Básicas en el Campo y las inversiones en la presa La Yaya y la autopista Santiago-Guantánamo, fueron objeto de recorridos del Jefe de la Revolución, quien también dedicó tiempo en la ciudad capital a evaluar el proceso inversionista de obras como la Fábrica de tabacos, Hierro Gris y Maleable, el hotel Guantánamo; visitar el puerto de Boquerón y disfrutar de un partido beisbolero en el estadio Van Troi.

Fidel honró a los guantanameros al presidir sendos actos centrales por el 26 de Julio en 1985 y 1995, y la ciudad lo premió con su símbolo, La Fama, y la réplica del sable del Mayor General Pedro Agustín Pérez.

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