
Recorrer los pasillos y salones del círculo infantil Liritas de Cristal es formidable. La risa y el típico murmullo de los pequeños, causan en el visitante la sensación de estar en un lugar puro en el que se trabaja bien y con mucho amor.
Por esta razón, múltiple en sí misma, no es providencia que en Guantánamo sea este el centro de educación de la primera infancia pionero en una de las transformaciones más profundas encauzadas hace dos cursos: el tercer proceso de perfeccionamiento.
Para Ismaraidis Bien Sanz, subdirectora del círculo, resulta una verdadera hazaña pues “se aplica un nuevo currículo más amplio y desarrollador que incorpora el aprendizaje del color, las relaciones de lugar como: arriba, dentro, fuera, al lado. También comienzan a identificar las personalidades históricas, los miembros del núcleo familiar, así como las formas y el tamaño, además de recibir nociones del idioma inglés”.
Los avances son visibles, porque cambian los conceptos de muchos cursos, asegura Gladis Ramírez Romero, educadora de preescolar con 29 años de labor.
“En Lengua Materna, por ejemplo, solo aprendían a expresar un vocablo y ahora incluyen, además, el color, la forma y otras características que entran dentro de la comunicación y el desarrollo con el entorno», mientras en nociones elementales de la matemática cuentan hasta diez y reciben además los signos que enumeran cantidad: Mayor que, Menor que, Igual A, entre otros contenidos”, precisa experimentada la pedagoga.
El Tercer proceso de perfeccionamiento viene acompañado además de nuevas tecnologías. De ello da fe profesora de computación, Niubis Velázquez Hernández.
“Disponemos de tables para los niños de preescolar, televisores híbridos en los salones, una laptop y una moderna computadora de escritorio, la cual tiene ahora acceso a Internet”.
Todo lo nuevo trae cierta resistencia, pero la familia apoya bastante, también los factores de la comunidad se insertó con gran entusiasmo. Yesenia Blanco Rueda, la mamá de la niña Mariangel Matos de tercer año de vida, colabora en todo lo necesario porque reconoce la importancia de la formación de los hijos.
«A partir de estos nuevos cambios, me siento mejor preparada para enseñar a la niña en casa, participo en sus juegos y actividades. Además las educadoras imparten actividades para que la ayude a desarrollar la expresión oral a través de cuentos, la motricidad fina y la marcha entre otras habilidades”.
El trabajo educativo en el círculo infantil, Liritas de Cristal por más de cuatro décadas marca la vida de muchos pequeños atendidos por excelentes educadoras encargadas en fortalecer el vínculo con el hogar, la familia y los agentes comunitarios para favorecer la formación integral de niños y niñas.
Entonces no es casual, que este 10 de abril cuando se celebra en Cuba la creación de los círculos infantiles, el Liritas de Cristal ubicado en el Reparto Rubén López de Guantánamo vuelve a mostrar al mundo las bondades de un sistema social, que se consolida por el apoyo incuestionable al ser humano



































Deja un comentario