Cuando la ciudad convoca por la salud de todos

Ciudad de GuantanamoCuán desagradable resulta recorrer la ciudad de Guantánamo y encontrar camas ampiroles, cestos y contenedores rodeados de basura, a pesar de tener espacio.

Tal parece que no existen  en cada lugar para recolectar los desechos de la población o quizás sean invisibles a los ojos de quienes no les importa el trabajo del personal de Comunales, la higiene de la urbe, y mucho menos, los riesgos a la salud que implican esos microvertederos.

 Tal vez estos medios no son suficientes para recoger los desechos sólidos de Guantánamo, la sexta ciudad más poblada de Cuba donde se generan mil  200 metros cúbicos diarios. No obstante, es justo valorar los esfuerzos del estado cubano por comprar estos medios que se ubican en diferentes Consejos Populares para el depósito de la basura en tanto pasa el carro de Comunales. En esas comunidades no hay justificación para botarla fuera ni dejar la basura en las esquinas, solares ni en las márgenes de los ríos.

Ante el déficit de combustible se buscan alternativas como el empleo de carretillas para la recogida de los desechos sólidos, lo que permite sanear algunas comunidades y luego  realizar los tratamientos adecuados en los vertederos.

servicios comunales GuantanamoLa disposición de camas ampiroles en diferentes áreas y más de 200 contenedores en los repartos Pastorita, Obrero y el Caribe del territorio, forma parte del quehacer de ese sector en la provincia para reducir el índice de infestación por el mosquito aedes que en algunas áreas y municipios registra valores por encima de 0,05, el indicador permisible. 

Ese panorama enciende el bombillo rojo y en pos de reducir los riesgos de una epidemia de dengue o zika, resulta obligatorio intensificar las acciones de todos los organismos junto a Comunales y Salud Pública, en una campaña que es multisectorial pero, sobre todas las cosas, implica la colaboración de cada poblador. 

No cumple objetivo ubicar medios para la recogida de desechos, si estos se acumulan afuera o los contenedores se dejan destapados. Tampoco sirve de nada que se gaste combustible para realizar los ciclos de recogida, ni realizar saneamientos integrales, si algunos indolentes luego echan sus desperdicios en las márgenes del río Guaso o crean vertederos como el que se forma continuamente en el área de los Cocos, de esta ciudad.   

A cada guantanamero corresponde la responsabilidad higienizar con frecuencia su domicilio y los alrededores para luego depositar la basura en un sitio seguro en casa hasta que pase el carro de Comunales. Dejarla a merced de los perros del barrio o de quienes que las vierten en busca de objetos de valor es hacerle el juego a los diferentes vectores y afectar la salud de los vecinos.

ciudad de guantanamo callesAunque se reconoce una mayor cultura comunal en los pobladores, se puede contribuir mucho más en la labor por eliminar los riesgos ambientales. El llamado oportuno a quienes vierten la basura en los lugares inadecuados, mantener la limpieza como una tarea habitual y participar en los saneamientos convocados, son acciones personales que aportan a esta campaña por la salud de todos.

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